<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222</id><updated>2011-11-11T21:09:28.323-06:00</updated><category term='vida'/><category term='castigo'/><category term='apariciones'/><category term='espectros'/><category term='cuentos funebres'/><category term='tormento'/><category term='cuentos funebres amor ilusion dolor muerte'/><category term='ilusion'/><category term='locura'/><category term='desesperacion'/><category term='desilusion'/><category term='pena'/><category term='justicia'/><category term='muertos'/><category term='muerte'/><category term='dolor muerte'/><category term='amor'/><category term='traicion'/><category term='dolor'/><title type='text'>Cuentos Fúnebres</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-7682483133639097102</id><published>2011-04-17T20:29:00.001-05:00</published><updated>2011-04-17T20:29:55.670-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vida'/><title type='text'>La vida no tiene sentido</title><content type='html'>-Padre, confieso que deseo quitarme la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero porqué hijo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que… es que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre mira hacia el suelo, tratando de hilar las palabras. Su mente está hecho un mar de lágrimas y no puede pensar en algo concreto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué? –pregunta de nuevo el sacerdote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque esta vida no tiene sentido, padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que pasa, hijo, es que cada quien debe encontrarle sentido a su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A eso me refiero, padre, precisamente a eso. Esta vida no tiene sentido y uno… y uno se ve obligado a encontrarle un sentido y yo… yo siento que ya no puedo seguir engañándome, padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que no se trata de engañarse. Mira, hijo, venimos a esta tierra a…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso ya lo sé, padre, me lo ha dicho tantas veces, pero cada vez pierde sentido, como esta vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay hijo, pero es que es la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No padre, verdad es que esta vida no tiene sentido y yo ya no quiero continuar con este engaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos guardan silencio. Cerca, las campanas de la iglesia comienzan a repicar anunciando misa. Los feligreses se acercan poco a poco, intentando ocupar un buen lugar cerca del altar. El sol comienza a ocultarse detrás de un cerro y sus últimos rayos languidecen en las paredes del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre, lo voy a hacer hoy mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, hijo, espera. Cuando menos dime porqué, porqué has renunciado a seguir luchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que, padre, no tiene sentido seguir luchando… Mire, deje que le explique. Estoy harto de que la gente no pueda pensar en otra cosa que no sea dinero. Pensé que si el dinero no existiera estaríamos mucho mejor, pero la verdad es que el hombre tiene un deseo natural por poder y, hoy en día, el dinero es poder. Si algún día el dinero desapareciera, sería porque la humanidad ha encontrado con qué remplazarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»No, no me mire así padre. Es verdad, ya pasó otras veces en la antigüedad. Primero usaron la fuerza, luego a Dios y ahora el dinero. No sé qué vendrá después y no espero que sea algo mejor. Pensé que no importaría, siempre y cuando procure yo vivir una vida tranquila y honrada; pero la verdad es que siento que vivo en un país hecho con plastilina. Todos están hechos de plastilina, padre, y siento que ya no lo soporto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»La televisión, las revistas, el periódico, la radio, el Internet… Todo, todo, todo lo controlan, lo manipulan, lo hacen a su antojo, nos ponen piernas en lugar de brazos. Y lo peor de todo es que la gente ya no se da cuenta, les han quitado los ojos. Han llegado al punto de pensar que así es la vida, que así siempre ha sido y así siempre será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Llevo siete días, padre, siete malditos días tratando de encontrarle sentido a esto que llama vida. Ahora que lo sé, ahora que he visto detrás del espejo, ya no puedo… Ya no puedo, padre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Me voy a quitar la vida porque esto no es vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad les había envuelto sin que ellos se dieran cuenta. Fuera, el murmullo enardeció y el padre salió de su ensimismamiento. Abandonó el confesionario, caminó por la nave principal y entró a un pasillo que le llevaría hasta la parte posterior de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-7682483133639097102?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/7682483133639097102/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2011/04/la-vida-no-tiene-sentido.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/7682483133639097102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/7682483133639097102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2011/04/la-vida-no-tiene-sentido.html' title='La vida no tiene sentido'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-4793819326087307705</id><published>2010-09-04T00:46:00.001-05:00</published><updated>2010-09-04T00:58:26.656-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><title type='text'>Ingenua felicidad</title><content type='html'>Aldo estaba cerrando el negocio. Había sido un día bastante bueno, consiguió no solo el dinero para cerrar el día, sino que podría cubrir los gastos de la semana y le quedarían unos pesos para ahorrar. Una sensación de alegría le abrazó el corazón, pues había prometido a Lucía, su hija, que haría todo lo posible por llevarla a conocer el Mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran ya pasadas de la media noche, la Luna estaba llena y más brillante de lo esperado. Había llovido y las calles aún se mantenían húmedas, por lo que la luz que emitía se esparcía por las calles y llenaba el lugar con un aura un tanto espectral, pero a la vez hermosa. De los techos de las casas y edificios, aún podía verse caer una que otra gota de lluvia que se había quedado retrasada. Estas brillaban al reflejar la luz y daban la impresión de tratarse de finos hilos de plata que se tendían hacia el suelo para desaparecer un instante después, dejando como único rastro una estela ondular en la superficie mojada del suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A decir verdad, la colonia Zamorra, en donde se encuentra el negocio de Aldo, era uno de los distritos más conflictivos y sucios de la ciudad. Siendo aún más sincero, podría decirles que era este un agujero en donde la podredumbre y la violencia se habían decidido a hacer su hogar. Daba la impresión de que ni los cuerpos policíacos ni Dios mismo, querían hacerse responsables de semejante lugar. Sin embargo, y a pesar de tanta crueldad que impregnaba sus paredes, parecía que la gente vivía con un mayor índice de felicidad que en otras partes de la región. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro les costará creerlo, ¿es poco convencional?  Pero es tan justo mencionarlo como el mismo hecho de que en estas calles habían ocurrido los hechos más humanos que en toda la historia del hombre se pudieran alguna vez registrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de Aldo, que dicho sea de paso habían fundado el negocio familiar, eran un claro ejemplo de la bondad que esta gente es capaz de expresar. No hacía mucho tiempo habían muerto ambos de una tragedia descomunal, habían sido asesinados y del culpable poco se pudo averiguar. Pero esto no quitaba el sueño a la gente de estas calles, quienes parecían estar acostumbradas a que situaciones como esta ocurrieran todo el tiempo. La gran mayoría de los eruditos que en tiempos postreros les analizaron, dijeron que era muy probable que se hubiesen acostumbrado tanto a una vida tan fiera, que dieron paso a las proezas que hicieron famosa a la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo caminaba ahora sobre la calle principal y acababa de pasar la carnicería de don Pedro. Ese vejete cascarrabias le había propinado unas buenas tundas cuando apenas tenía unos ocho años de edad y las repitió con cierta frecuencia los cinco o seis años siguientes. Sería mentir si dijera que Aldo no sufrió en la primera paliza, pero las que siguieron las aceptó de buena gana porque sabía que las tenía bien merecidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cortinas estaban abajo y las luces apagadas, hacía mucho que don Pedro se había retirado a descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo caminó entre las calles y callejones hasta llegar ante las puertas de su hogar, una vieja casona cuyos techos amenazaban con derrumbarse cualquier día de estos y, contrario a lo que muchos esperaban, seguían demostrando la fortaleza que la familia siempre había querido aparentar. Era una verdadera lástima que estas paredes hubiesen resultado más fuertes que la voluntad de la familia que había morado en ellas por ya casi más de un siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo se apresuró a abrir la puerta y dejar sus llaves, sombrero y reloj en un pequeño estante que se hallaba a unos pasos de la entrada. Se detuvo unos instantes, dio un suspiro y se dijo así mismo: «ha sido un día fenomenal».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus pasos resonaron en la estancia como golpes huecos en los tablones de madera. Estaba todo muy oscuro y apenas se podía distinguir una que otra cosa. La luz de la Luna, cada vez más brillante, se filtraba por las cortinas que cubren un par de ventanales en la sala y cuyos vidrios se encuentran despostillados y tan llenos de lodo como el suelo del zaguán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo ante la puerta de una habitación al fondo del pasillo principal, la única cuyo marco resplandecía con la luz titilante de una vela que le hacía danzar con un ritmo tan variable y estrujado, como el corazón mismo de Aldo, cuando este tomó el pestillo y le giró hasta que el pasador se soltó con un sonido frío y apagado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta cedió y los goznes chillaron mientras se desplazaba hasta un costado en el interior de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía distinguirse ahora la figura de Estela, su mujer, quien se hallaba sentada en una silla cruzando la estancia y recargada en una ventana que ahora no lo parecía, pues había sido cubierta con gruesos cartones para evitar que la luz del Sol o la Luna, se pudieran filtrar. Tenía los cabellos hechos girones y la falda remangada hasta las rodillas, en las cuales –Aldo no podía apreciarlo por la falta de luz- se lucían enormes llagas recién abiertas por el tiempo que había permanecido hincada a un lado de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela se estremecía, mas no emitía sonido alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de la puerta, apenas a unos pasos de distancia de donde se hallaba Aldo, una vela casi derretida por completo coronaba una pequeña cama de madera. Las sombras en las sábanas bailaban de un lado a otro, como realizando algún rito que Aldo nunca podría identificar. Bailaban tal vez al son de la muerte, pues esta había llegado poco después de caída la noche y se había marchado con la pequeña Lucía en brazos, reemplazándola con una enorme muñeca de cera, colmada de lamentos, aflicciones y dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón de Aldo cayó al suelo y se fragmentó en mil pedazos, los cuales se esparcieron rápidamente y nunca más los pudo recuperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-4793819326087307705?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/4793819326087307705/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2010/09/ingenua-felicidad.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4793819326087307705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4793819326087307705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2010/09/ingenua-felicidad.html' title='Ingenua felicidad'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-2685875834448376459</id><published>2009-08-12T20:47:00.000-05:00</published><updated>2009-08-12T20:47:42.721-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='castigo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desilusion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tormento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pena'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='justicia'/><title type='text'>Las lágrimas lavan las penas</title><content type='html'>Las últimas cuatro cuadras las había corrido tan rápido como sus piernas le permitieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, respirando con dificultad, se apoyaba en una pared gastada y gris, como la de cualquier otra parte de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba hacia atrás porque tenía la impresión de que lo habían seguido, aunque esto difícilmente hubiera sido posible, porque después de el espectáculo que se había armado, apenas unos minutos atrás, cada quién pareció correr por diferentes calles y en busca de diferentes cosas. Daba la impresión de que se trababa de gotas de aceite resbalando por las calles de la ciudad y esparciéndose hasta ocupar las grietas, esparcidas cual si fueran surcos en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba hacia atrás y se preguntaba el porqué lo había hecho. Se reprendió una y otra vez, puesto que no podía creer que se hubiese permitido semejante lujo, porque hoy en día una osadía como esa era considerada de extrema opulencia. Ya nadie podía permitirse expresar lo que piensa en estos días, y menos de la forma en la que lo habían llevado a cabo Julio y sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Amigos?, se repitió varias veces en la cabeza. Amigos lo que se encontraran a tu lado, indicándote el camino, asegurándose que nada malo te ocurriera mientras corrías calle arriba. Amigos los que te cobijan en sus oscuros mantos, para evitar que te encontrasen y te impusieran esa pena que lastima las mentes mas intranquilas, las más innovadoras, las más peligrosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo amigos, se dijo, solo cómplices en la lucha por la supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo entonces miró hacia delante, pensando que podría encontrar una salida, o mejor dicho una entrada a un lugar en el que pudiera pasar desapercibido por lo que restaba del día, del mes o del año. Todo había salido mal, por lo que ya no importaba lo que ocurriera, mientras pudiera salvar el pellejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró hacia delante y lo que encontró fue al diablo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedes huir, Julio, ahora vendrás conmigo –dijo aquel ser mitad ángel mitad demonio, cuyos cabellos dorados se expandían de forma tan gloriosa como traicionera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Julio no pudo más que obedecer. Estaba todo perdido. No le era posible regresar sus pasos y tampoco podía darle la vuelta a ese ser que nada se le escapa, ni la más miserable de las existencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado, mirándose los pies, como arrastrando su conciencia, comenzó a caminar detrás de Satanás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me extraña que sepas quien soy, si me permites ser honesto contigo –dijo el maligno, sin siquiera dignarse a mirarle a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diablo se limitó a caminar en pos de una de las paredes al final de un callejón y la atravesó como si esta no existiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio, quien no parecía asombrado por lo que acabara de presenciar, se acercó lenta y calladamente hasta la pared y frotó una de sus manos contra los ladrillos. Estos eran pequeños y rojizos, dañados por el paso del tiempo, casi grises por la apatía de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frotó su mano y los percibió macizos, inquebrantables, inamovibles; y sin embargo caminó en dirección de la pared y la atravesó cual si fuera esta la superficie del agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez estando dentro, miró en todas direcciones. Se asombró de no estar asombrado por lo que veía, puesto que su corazón parecía comprender en donde se hallaba.&lt;br /&gt;Al fondo de la habitación, sentado en una butaca de fino roble, se encontraba Satanás sosteniendo una copa de jerez en una de sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Toma asiento –ordenó, ladeando ligeramente la copa y permitiendo que un poco del licor se derramara hacia el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jerez, una vez en el aire, se evaporó casi tan rápido como caía hacia la madera que cubría el suelo, formando una cortina de vapor multicolor que lentamente sintonizó a Julio, dos años atrás, en una de las escenas que jamás pudo superar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio estaba sentado junto a Ramón, su amigo de toda la vida, y se prometían complicidad pese a todas las circunstancias. Serían amigos en la traición y en la indagación. Serían como dos gotas de agua caminando en la misma dirección, en busca del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unos segundos, la imagen cobró vida y Julio pudo observarse saliendo de la casa de Ramón y cometiendo lo que sería su primer acto de infidelidad. Las imágenes sucedieron unas a otras, la iluminación de la habitación pareció disminuir en intensidad, mientras aquel film se reproducía sin piedad ante los ojos de un cansado, sudoroso, asustado y arrepentido Julio, quien tan solo podía repetirse una y otra vez: “así no fue como ocurrió…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿quien puede engañar al diablo? A ese engendro del engaño que mira todo cuanto es, como es y donde esté. ¿Quién puede osar pintarle la escena de otro color, intentando que el castigo pudiera ser mucho menor? Ciertamente, Julio no era ese alguien y dudaba que existiera alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diablo se disolvió en la habitación, no sin antes torcer la cara como en una mueca, como disfrutando del momento, como aquellas veces cuando uno espera tanto por realizar algo y al final sucede, pero se muestra uno prudente, justo, paciente, condescendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Satanás desapareció y dejó a Julio encerrado en esa habitación llena de recuerdos, aquel que fuera su despacho durante tanto tiempo, pero esta carecía de puertas o ventanas. No había escapatoria y probablemente no la hubiera aún que hallase algún lugar por donde salir. Estaba condenado y no importara a donde fuera, su alma estaba destinada a pagar por todos y cada uno de sus errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio calló al suelo, de rodillas, y mantuvo la mirada fija en uno de los rincones, justo donde piedra y piedra se unen en un frío y llano gris del que no hay muestra más que inicio y fin. Fin, el mismo que siempre supo que venia y que ahora tendría que enfrentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas corrieron por sus mejillas por horas, por días, meses o tal vez años. Uno nunca sabe cuanto tiempo pasa en ese lugar, porque ya no importa, sino lavar la conciencia de uno e intentar que en algún momento, por piedad, por justicia, por perdón u otro regalo de la providencia; su alma pueda liberarse del tormento y flotar libre, tranquila, hacia la paz de la exaltación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-2685875834448376459?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/2685875834448376459/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/08/las-lagrimas-lavan-las-penas.html#comment-form' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2685875834448376459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2685875834448376459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/08/las-lagrimas-lavan-las-penas.html' title='Las lágrimas lavan las penas'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-5414223361921724125</id><published>2009-05-17T21:23:00.000-05:00</published><updated>2009-05-17T21:23:08.664-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='locura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desesperacion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><title type='text'>lágrimas negras</title><content type='html'>Todo ocurrió en el año 1897, cerca de un pueblo llamado Soledad de la Santa Ana. Habían pasado pocos minutos de las doce de la noche, aunque, en realidad, nadie ha podido decir exactamente a que hora sucedió.  En la atmósfera, como solía ocurrir en esa temporada, había mucha humedad y la temperatura había descendido más de lo normal. Algunas personas dijeron que al caminar por las calles casi desiertas del pueblo, el aire frío que soplaba hería como espadas heladas que eran arrojadas en todas direcciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué fue lo que lo ocasionó? Sigue siendo una incógnita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos pobladores de la región han creado diversas historias al respecto, todas haciendo alusión a la virgen María y sus misterios. Otros dijeron, como era de esperarse, que había sido el diablo quien, él mismo, había perpetrado ese hogar, para demostrarle a la gente que existe y que deberían temerle. Más y más historias, similares unas con otras, surgieron por todos lados, siempre con estos dos protagonistas y ninguna respuesta concreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente de todas partes visitaron el pueblo para conocer los hechos y participar en rituales espirituales, conmocionados por la historia y motivados por ese morbo tan característico en el ser humano. Negocios se abrieron y cerraron, que comerciaban con fragmentos del lugar, como prueba de su existencia. Pronto tales recuerdos fueron falsos y se comercializaron en algunos otros lugares de la región. El turismo fluyó y la economía del pueblo prosperó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se construyeron parques y centros comerciales, hoteles y centros de convenciones, plazas, zócalos y zonas residenciales. Pronto, el pueblo se convirtió en una próspera ciudad en miniatura, que con el tiempo creció en todas direcciones, absorbiendo otras poblaciones y gentes. Al cabo de cien años, el viejo pueblo de Soledad, se convirtió en uno de los centros cosmopolita más importantes del país, cambiando su nombre a Solicity.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de cien años, ya nadie recordaba ese trágico suceso que dio origen a ciudad tan monumental. Nadie, salvo una vieja que ahora se hallaba en el lecho de muerte, aspirando sus últimas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apuesto a que, por un momento, también lo olvidaron ustedes. Es la naturaleza del ser humano, olvidar para progresar. Olvidar para poderse perdonar, para mejorar. Pero hay quienes no olvidan, como esta pobre vieja, quien lloró sus últimas lágrimas antes de abandonar este mundo, al que no parecía importarle su sufrimiento, sus sueños e ilusiones destrozadas, su tormento, su vida arruinada y consumida por las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otros que, así como tú, se interesan por lo trágico. Por el dolor del mundo, el cual alimenta sus almas y le da cierto brillo a su ser, a su propia vida. O tan solo se interesan en leer una buena historia. Sea lo que fuere, te diré lo que ocurrió, a riesgo de que te parezca estúpido, comparado con lo que sucedió a continuación. Puesto que nadie sabe exactamente que ocurrió, como, porqué o qué; lo haré dejando volar mi imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, justo cuando la nana Ramona, a la que el niño Luisito solía llamar Nona; se disponía a apagar las velas que iluminaban la casa para irse a la cama, ocurrió que la nana enloqueció. Les podría decir que fue el frío el que hirió su mente, que su devoción por los santos trastornaron su consciente o que el diablo la convenció de cometer tal hecho atroz. Podría decirles esto y mucho más, pero el hecho mismo es que enloqueció hasta un punto poco creíble.&lt;br /&gt;Cuando los padres ya se hallaban en su tercer sueño, cuando la gente del pueblo se hallaba lejos y pendiente de sus propios sueños, cuando ya nadie prestaba atención al frío de la noche, a las espadas que ultrajaban gente; la nana se dirigió al cuarto de Luisito, le sacó de la cama, le desvistió y le llevó a la parte posterior de la casa. Ahí, entre el frío de las rocas y excremento de los puercos, le degolló y separó cada uno de sus miembros. Cortó cada uno de sus ligamentos, dejando el cuerpo del niño desbaratado cual si fuere un rompecabezas. La calidad del corte y la precisión de los mismos dejarían desconcertados a toda la gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar, colocó cada pieza en su lugar. La sangre, congelada y aglutinada, unió las piezas el tiempo suficiente, hasta que los padres se despertaron y descubrieron su suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nona desapareció esa noche y ya nadie volvería a reconocerle, salvo ella misma, quien vivió muchos años, los suficientes para ver transformado el pueblo desde una distancia prudente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche, después de llorarle a Dios con fe ferviente, después de intentarlo por su cuenta muchas veces, después de desvanecerse por las noches y rearmase por las mañanas; Nona murió, esperando que sus lágrimas lavaran su alma y enjuagaran su suerte. Esperando que el fuego del infierno fuese lo suficientemente caliente, como para reducir a cenizas su agonía, para apagar su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus últimas lágrimas fueron negras. Nadie comprendió nunca el porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-5414223361921724125?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/5414223361921724125/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/05/lagrimas-negras.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/5414223361921724125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/5414223361921724125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/05/lagrimas-negras.html' title='lágrimas negras'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-9120962513841518992</id><published>2009-05-02T01:01:00.001-05:00</published><updated>2009-05-02T01:01:53.147-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><title type='text'>El frío bendito</title><content type='html'>La noche era fría, las calles vacías, las luces extintas y la gente dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según se veía, ya nada más pasaría. Este pueblo triste y viejo se moría cuando el reloj del palacio municipal marcaban las cero horas. Fantasmas de lo que fue el día, alcanzabana distinguirse en los rincones. El calor de las brazas y el fulgor de los azadones, se teñían de azul y se desvanecían. Dormían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle de la patrona de Santa María, esa noche algo sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si siguiésemos los destellos de las estrellas, tras la funte que se hallase en la plaza principal, encontraríamos un agujero en los reflejos que nos llevará hasta el cruzamiento de la calle mencionada y la de Don Juan de la Cruz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, agazapado cual tullido en el suelo o, dicho de una mejor forma, desplomado en el suelo, con los miembros temblando a causa del miedo; un hombre de edad incontable, de razgos manifiestos con crueldad, de ojos llorozos y semblante atroz; se hallaba rezando a la divina providencia pidiendo que Juan le fuese a buscar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabría decirles quien es este Juan, ni porqué este anciano le implorase con fervor que su presencia le quisiera regalar. Lo que puedo ofrecerles, es decirles que su ánimo por este hecho le llevaba a suplicar a ese Dios de los grandes cielos que su persona le ayudase a rescatar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloraba, pues, suplicaba, también, y nada ni nadie le había venido a socorrer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios, tal vez, le quería en el suelo, pensaban algunos. Dios, tal vez, le castigaba de forma justa, pensaban otros más. No es mi intención haceles largo el cuento, así que les diré que nadie se había interesado en el bienestar de esta anciana personalidad. Ni siquiera ese Juan, que era seguro que se encontrara soñando con la chica rubia de la casa diez y seis en la calle de San Juan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que había ozado presenciarse, habían sido las lágrimas que corrían por los surcos de su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío, tan mortal como el filo de un cuchillo, fué el único que se apiadó de su alma y le tomó en sus brazos, levantándole cual si fuese un recién nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-9120962513841518992?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/9120962513841518992/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/05/el-frio-bendito.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/9120962513841518992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/9120962513841518992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2009/05/el-frio-bendito.html' title='El frío bendito'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-4620234455058915162</id><published>2008-12-29T23:49:00.000-06:00</published><updated>2008-12-29T23:51:02.930-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='traicion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muertos'/><title type='text'>El medallón misterioso</title><content type='html'>-Las cosas no van bien- dijo Juan, mientras torcía los dedos de sus manos por debajo de la mesa.&lt;br /&gt;-El otro día –continuó-, me levanté muy temprano por la mañana y descubrí que ya no estaba en la cama. Me levanté de un salto y la busqué por toda la casa, mas no pude hallarla- comentó, la voz se le quebró por un instante.&lt;br /&gt;Carmen, quien se hallaba a su lado, no pudo evitar mirarle las uñas, las ropas, dientes, cabellos y todo lo demás. Parecía un pobre diablo que había escapado del manicomio. Cuidando sus palabras, preguntó:&lt;br /&gt;-¿Quién más conoce su existencia?&lt;br /&gt;-Nadie, es lo más extraño- respondió Juan.&lt;br /&gt;-Comprendo, ¿le has hablado a alguien sobre esto, además de mí?&lt;br /&gt;-¿Cómo cree, comadre? –dijo Juan, un tanto afectado por la pregunta-, si no confío en nadie más que en usted.&lt;br /&gt;-Haces bien, compadre, porque alguien más podría sacar ventaja de ello. Ahora, cuénteme otra vez como fue que la recuperó.&lt;br /&gt;Juan, quien no se cansaba de hablar de ello, le contestó:&lt;br /&gt;-Nada, comadre, no hice absolutamente nada.&lt;br /&gt;-Y, ¿entonces?&lt;br /&gt;-Si se lo acabo de decir, apareció así nomás –fue la respuesta de Juan, quien comenzaba a perder los estribos.&lt;br /&gt;-Y no es la única vez –comentó de nuevo-, ya la semana pasada lo hizo y la anterior también.&lt;br /&gt;-Oye compadre, ¿no será que te están haciendo brujería?&lt;br /&gt;-¿Cómo cree, comadre?, yo no creo en esas cosas. De lo que sí estoy seguro, es&amp;nbsp; que alguien se mete a mi casa a hacerme maldades. Lo sé porque la puerta de la calle siempre la encuentro abierta.&lt;br /&gt;-No, pos sí. Yo que usted iba derechito con doña pelos y le pedía que viniera a limpiar mi casa. Ya sabe, por aquello de los muertitos.&lt;br /&gt;-¿Usted cree? –preguntó Juan-, no lo sé comadre, si mi Lupe estuviera aún en la casa, ya me habría dado cuenta…&lt;br /&gt;-¿Cuenta de qué, compadre? Yo que usted iba ahorita mismo que la doña anda de buenas. Igual y hasta un descuento le da.&lt;br /&gt;-Puede ser –respondió Juan, pensando que la comadre pudiera tener razón-, usted si que se preocupa por uno.&lt;br /&gt;-No se crea, compadre. Ande, váyase de una vez antes de que se le arruine el día a doña pelos.&lt;br /&gt;-Tiene razón, comadre –dijo Juan, con la mano en el sombrero, abriendo la puerta y cerrándola por detrás-. Le encargo mi cantón, no he de tardar…&lt;br /&gt;Juan no había llegado a la esquina, cuando la comadre ya había corrido hasta la habitación principal y sacó el medallón de debajo del colchón, dijo:&lt;br /&gt;-Ese mi compadre es rete pendejo… Claro que si compadre, yo se lo cuido re bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-4620234455058915162?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/4620234455058915162/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/12/el-medalln-misterioso.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4620234455058915162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4620234455058915162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/12/el-medalln-misterioso.html' title='El medallón misterioso'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-4190711386540674323</id><published>2008-09-25T08:49:00.000-05:00</published><updated>2008-09-25T08:51:06.433-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><title type='text'>Sueños en una cama fría</title><content type='html'>Corría el año 2045 y parecía que éste sería el último que Lauro vería. Su cuerpo, llagado y consumido por el dolor y la pena, se encontraba en cama desde hacía un año. Su alma, agobiada y consumida por la pena y la desilusión, se hallaba flotando en una nada que parecía robarle poco a poco la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba Lauro condenado a pasar los últimos instantes de su vida conectado a un respirador artificial. La gente que le rodeaba no lograba establecer una conexión ni siquiera similar con él y pronto se fastidiaron de verle sufrir y morir. A partir de ese momento, Lauro quedó abandonado a los martirios de una muerte lenta, dolorosa y solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía decirse entonces que no sentía dolor alguno. Que su alma le había abandonado desde hacía mucho tiempo, puesto que su cuerpo no demostraba verse afectado por el frío o el contacto humano. Sin embargo, las leyes del estado prohibían retirarle el aquel oxígeno que le mantenía vivo, hasta que familiar alguno le concediera aquella gracia mortal y el final de su agonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, tras un trágico accidente en el que el hospital se vio superado en su capacidad, fue desconectado de sus máquinas y abandonado en un viejo pasillo del edificio. Poca gente se enteró de su estancia en este frío y hostil lugar, y la que pudo enterarse no logró hacerlo debido a que Lauro no dio muestras de incomodidad o aflicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abandonado a su cruel destino, del que ya no tenía caso escapar, Lauro se refugió en lo más profundo de su imaginación. Visitó su hogar, su familia y todo lo que pudo recordar. Evitó aquellos momentos que le arrebataron la felicidad. Viajó por mucho tiempo, entonces, hasta que su cuerpo se apagó y las cadenas que le ataban a este mundo se rompieron y le concedieron su anhelada libertad.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-4190711386540674323?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/4190711386540674323/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/09/sueos-en-una-cama-fra.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4190711386540674323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4190711386540674323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/09/sueos-en-una-cama-fra.html' title='Sueños en una cama fría'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-2743709097142724191</id><published>2008-08-14T22:50:00.001-05:00</published><updated>2008-08-17T09:41:03.396-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Triste final para un amor sin final</title><content type='html'>En una noche de luna llena, instantes antes del amanecer, dos amantes se encontraron a la orilla del lago Tamaris. Solían verse todas las noches a escondidas, puesto que sus padres no podían permitirles verse el uno al otro. Tampoco podían pensar en comprometerse, pues  hubiese sido lo mismo que arrojar las manos al fuego. Sin embargo, se conformaban con vivir esta mágica aventura que se repetía noche tras noche y parecía nunca terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que todos los días, muy temprano por la mañana -justo antes de salir el Sol-, nuestros queridos amantes se entregaban en un beso apasionado que les mantenía en un trance que duraba toda la mañana y hasta el día siguiente, cuando regresaban por más. Vivían ellos enamorados, encantados uno del otro, ignorando que a sus espaldas una terrible tragedia teñiría de rojo su dulce fulgor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amante, durante el día, ayudaba a su padre en los negocios de la familia. No era este un muchacho al que se le dieran fácilmente los números, pero contaba con una astucia que solo su padre podía igualar. Por las tardes montaba a caballo y en ocasiones solía asistir a una que otra reunión en la que su presencia no podía faltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novia, por lo contrario, venia de una familia humilde que se encargaba de limpiar las caballerizas del lugar. Su padre había trabajado como mozo por mucho tiempo para la familia del novio, pero poco a poco su honor fue decayendo hasta quedar recluido en la penosa tarea de limpiar el estiércol de los finos caballos que aquella casa magna solía comprar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta noche, camino hacia el lago, el novio, sintió una terrible ansiedad de poseer a su amada no solo de noche, sino de día por igual. Sintió que el beso de aquella mañana ya no le satisfacía tanto como el del día anterior, por lo que pasó las siguiente semanas, casi como un fantasma, tratando de figurar una oportunidad de presentar a su amor ante los ojos de los demás. Sabía muy bien que no era tarea sencilla, pues su padre fácilmente podría mandarlo a encerrar por un tiempo o a su querida estrella mandarla a matar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvo el novio así varios meses hasta que un viejo amigo le sugirió el visitar una vieja bruja que vivía a unos cuantos kilómetros de su hogar. Fue así como él, fascinado con la idea de tener a su amor, le compró a esta señora, a cambio de unas cuantas monedas, la terrible solución que les voy a relatar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dale de beber de este vino –dijo la frágil señora- y no olvides que toda la botella se tienen que terminar. Hasta la última gota y, cuando ya nada quede en la copa, vístela con seda blanca y en una yegua blanca hazla montar. Que galope toda la noche hasta llegar a las puertas de tu padre, quien la recibirá como un noble que pronto tú habrás de desposar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche siguiente, según le había dicho la anciana, llevó la botella a su amada y pronto le platicó del plan. Bebieron hasta secar la botella. La envolvió con una fina capa de seda y en su mejor yegua le hizo montar.  Le mando un último beso por aire y le obligó a cabalgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la mañana siguiente y de la novia no se supo más. El novio, afligido, recorrió el camino de arriba abajo por varias semanas más. Finalmente, una mañana, mientras él se encontraba buscándola como ya solía acostumbrar; encontró la capa de seda flotando en el lago en la parte central. Corrió entonces el novio, se lanzó a las frías aguas del lago y llegó hasta donde se encontraba la capa como si fuese esta un altar. Era la misma, no cabía duda, un leve aroma, aún impregnado en la ropa, de su más preciado amor aún se podía disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue tanto su dolor, rabia y desesperación; que dejó de nadar y su cuerpo al fondo del lago se fue a depositar. Desde ese momento, él y su amada, flotaron todas las noches sobre la orilla del lago que alguna vez les viera besar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-2743709097142724191?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/2743709097142724191/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/08/triste-final-para-una-amor-sin-final.html#comment-form' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2743709097142724191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2743709097142724191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/08/triste-final-para-una-amor-sin-final.html' title='Triste final para un amor sin final'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-7703077964881690879</id><published>2008-03-05T19:11:00.006-06:00</published><updated>2008-03-05T19:55:21.255-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='espectros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apariciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres'/><title type='text'>Triste desaparición</title><content type='html'>Era un sábado por la noche, muy entrada ya la noche, cuando se ha escuchado el primer grito de dolor. Cuando ya todos estaban en cama, en el suelo o en el patio, inconscientes por el sueño, digeridos por el sopor; cuando el grito se elevó hasta los confines de la tierra y desapareció entre las nubes y más allá de las estrellas, hasta que no quedó más que el respingo que de la cama a mucha gente sacó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este grito, el cual nunca antes había ocurrido, fue el mismo que a don Teófilo le hizo pensar que el día que tanto temía se acercaba ya por la ventana y le bañaba de llanto los pies. ¡Qué horror! ¡Qué fastidio! Este señor se ha tirado al piso y con sus lágrimas ha formado un río que lleva entre la corriente trazos de dolor y desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una brisa de aire frío se mezcla lentamente con los suspiros de la gente, quienes, sin prestarle mucho de su consciente, se entregan a ese placer que solo se da por las noches y que tanto nos hace bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que ese grito, que tenía a don Teófilo con la cara en el piso, ha sido la señal que alguna vez habría de llegar, bien lo sabía este viejito. “Llegará y el dolor te consumirá” fueron las palabras que el espectro había alcanzado a pronunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dolor. No había otra cosa en su cuerpo. Dolor, lágrimas y más dolor. Su carne se desintegró con cada suspiro. Con cada lágrima sus pecados lavó. Cuando la última gota hubo llegado al suelo, un segundo grito manó del mismo y por las calles del pueblo vagó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-7703077964881690879?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/7703077964881690879/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/03/triste-desaparicion.html#comment-form' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/7703077964881690879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/7703077964881690879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/03/triste-desaparicion.html' title='Triste desaparición'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-2406749706488327508</id><published>2008-02-14T08:43:00.003-06:00</published><updated>2008-02-14T08:47:51.748-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos funebres amor ilusion dolor muerte'/><title type='text'>El amor mata</title><content type='html'>Pensaba en su suerte, en su vida, en su hambre y en su amor; cuando caminaba de regreso a casa. Pensaba en la risa, en la vida, en la brisa y en su amada; cuando cruzaba la última calle, cerca de su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiraba y suspiraba, reía y reía, soñaba y soñaba; mientras abría el portón. Cuando estuvo dentro, en casa, encendió las luces y el televisor, sintió un vacío en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se arropó con una frazada y se recostó en el sillón de la sala, los sonidos del televisor iban y venían, inundaban la habitación, mas él ya no los escuchaba. Soñaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el sueño y le llevó a visitar bellos parajes, llenos de rosales, aves, niños, risas y mil cosas felices más; y cerca, muy cerca, en una banca de blanca piedra, en posición de “tu y yo”, se encontraba esperando su amor. Flotaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando despertó, caminó hasta su cama, se metió entre las sábanas y dejó que un frío intenso, albergado en las sábanas de seda, le recorriera la espalda, hombros, cuello, cabeza y pudor. El sueño continuó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó muy tarde la otra mañana, se lavó muy rápido la boca y la cara. Se puso ropa limpia, zapatos y cinturón. Salió a la calle y caminó para alcanzar el camión. Esperó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la noche y él seguía esperando, enfurecido, triste, llorando y lleno de dolor. Pasaron mil camiones y ninguno le llevó. Pasaron perros y ninguno le ladró. Pedrito, su vecino, de apenas unos 8 años de edad, ni si quiera le miro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloraba, de una forma incontrolable, porque a un costado, en el suelo, una silueta blanca adornaba el suelo. Una muerte fresca y joven, marcada con tiza, pintada con resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mirarla, recordó el instante, justo al cruzar la última calle, exactamente la noche anterior, en el que un deportivo negro le arrancó su más tierna ilusión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-2406749706488327508?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/2406749706488327508/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/02/el-amor-mata.html#comment-form' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2406749706488327508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/2406749706488327508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/02/el-amor-mata.html' title='El amor mata'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-4132804709029888142</id><published>2008-01-22T08:05:00.000-06:00</published><updated>2008-01-22T08:12:59.292-06:00</updated><title type='text'>El más grande tesoro</title><content type='html'>&lt;p&gt;La sangre corría por sus labios, como cabellos al viento, guiados por las formas caprichosas del rostro de Augusto. El sabor lo extasiaba, le hacía desprender los pies del suelo y le llevaba a visitar parajes incomprendidos, entintados de noche amarga y de tristeza tranquila.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Hacía algún tiempo que había deseado encontrar en el mundo placer sin igual, pero no lo habría hallado en cosa hecha por manos de hombre. Visitó ruinas, templos, palacios y torres. Cruzó los mares, por arriba y por debajo, rastreando en el místico aroma del mar, un sabor a inocencia, un dejo de ansiedad y una pizca de soledad.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Al cabo de una vida de buscar sin encontrar, concluyó que la maravilla que le mantenía en un siempre despertar amargo, en una fría sábana de desilusiones, rodeado de almohadones rellenos de tristeza y bañados en llanto; un instinto, oculto hasta entonces en lo más oscuro de su ser, le hizo despertar de ese sueño inhóspito que le amarraba entre lazos de desesperación y le llevó al acto que más tarde otros habrían de lamentar.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Esta última mañana que tanto prodigio le trajo al corazón, sintió un deseo incontrolable por descifrar la maravilla más increíble de todo el universo: la vida. Se dejó llevar entonces por un pensamiento no aprobado y bebió de su sangre hasta que le hubo trasportado al otro lado del umbral que no había podido encontrar hasta entonces.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Fue así como el tesoro que tanto codiciaba llegó a su alma, y a su gente, la paz que sus corazones añoraban.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-4132804709029888142?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/4132804709029888142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/el-ms-grande-tesoro.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4132804709029888142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/4132804709029888142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/el-ms-grande-tesoro.html' title='El más grande tesoro'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-1883957122591091028</id><published>2008-01-09T08:19:00.000-06:00</published><updated>2008-01-09T08:21:20.613-06:00</updated><title type='text'>El peso de la culpa</title><content type='html'>Se rasca la cabeza. Se la rasca una y otra vez hasta arrancarse un mechón de pelo. Ha estado haciendo esto mismo desde hace varios días, lo ha hecho tantas veces que casi se ha quedado calvo, pero la comezón de la conciencia no lo deja en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuantas veces pensó que lo que hacía no tenía sentido? ¿Cuantas más se acostó a dormir sin conciliar el sueño? ¿Cuantas veces escuchó esa voz interna que le repetía una y mil veces acerca de  su error? Pero esos eran solo sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace días que las voces se apagaron. Ahora está solo y deambula por las calles de la conciencia llamando a voces sin obtener respuesta. Se ha apartado de si mismo hasta quedar vacío, con la mente seca y la piel ardiendo a causa de esta culpa que no lo deja tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué nadie les advierte que esta tortura ha de llegar? ¿Es esta gente tan cruel, que es capaz de verte al filo de la muerte sin alertarte del peligro? ¿Por qué la muerte misma se apodera de tu mente y te deja en vida para sufrir los castigos de la providencia? Pero eso pasa en los sueños únicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un último suspiro, al cual ni una sola gota de sufrimiento llega a cubrir su ausencia, abre las manos para dejarse caer a ese espacio entre la nada en cuyo fondo encuentra el final de sus pensamientos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-1883957122591091028?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/1883957122591091028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/el-peso-de-la-culpa.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/1883957122591091028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/1883957122591091028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/el-peso-de-la-culpa.html' title='El peso de la culpa'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7114498320479567222.post-6115280154383148578</id><published>2008-01-05T13:44:00.000-06:00</published><updated>2008-01-05T13:46:44.134-06:00</updated><title type='text'>Rafclo, el perro chimuelo</title><content type='html'>Rafclo, el perro chimuelo, ha vagado por las calles de Novotanea por casi una semana. A falta de alimento, se ha visto obligado a realizar las tareas más indignantes que un can pudiera realizar, lo que es más, se olvidó del orgullo y dignidad que habían acompañado su vida desde muchos años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría sido capaz de conseguir empleo, visitar a los amigos y hasta de formar una nueva familia, pero decidió salirse del camino, morder la vida por el lado fácil, demostrarle al mundo que valía más de lo que podían pagarle. Pero fracasó, por supuesto, y perdió hasta lo que más amaba, sus tesoros y recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es un fantasma que anda de aquí a allá. No es más que la sombra de lo que en otro tiempo fue, y más triste aún, su sombra se desvanece a cada bocado que no da. Ya nada le parece bien, y ya nada le hará bien. Su único remedio es la muerte, que busca todos los días en las calles de Novotanea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente, por otra parte, ya no lo puede ver más. Rafclo no se ha dado cuenta, pero hasta el carnicero Ramón, quien en otras vidas le diera los mejores huesos, lo ha sacado de su mente. Se ha convertido en un fantasma en sus recuerdos más olvidados, lo ha condenado a ser el alma en pena en sus sueños más retorcidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del séptimo día, cuando ya toda esperanza estaba perdida, encontró la puerta que le llevaría a través del tiempo. Cuando la hubo cruzado, le hizo visitar los recuerdos de su infancia, de sus primeros pasos, el día de su mayor logro y culminó con una imagen que, más que perro, parecía ya un cadáver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7114498320479567222-6115280154383148578?l=cuentosfunebres.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/feeds/6115280154383148578/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/rafclo-el-perro-chimuelo.html#comment-form' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/6115280154383148578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7114498320479567222/posts/default/6115280154383148578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosfunebres.blogspot.com/2008/01/rafclo-el-perro-chimuelo.html' title='Rafclo, el perro chimuelo'/><author><name>Eduardo Ferrón</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-iJCuyPSOA6U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA2Y/EPcY2a2rSKc/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
